LA HORA DEL TIGRE

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Son horas cruciales en Argentina. El futuro aparece difuso, complejo y demasiado peligroso. A ciencia cierta, nadie sabe que ocurrirá mañana en el país. Dentro de ese escenario problemático, el peronismo no K analiza su destino. Sabe muy bien que tendrá que pagar un costo político muy alto por haberse unido al kirchnerismo en las elecciones de 2019, la cual catapultó al poder a la formula Fernández – Fernández. Por eso, se piensa en una salida decorosa ante semejante aprieto, apelando a recibir el menor daño electoral posible. Aparentemente, tanto el kirchnerismo como el PJ caminan inexorablemente hacia su ocaso final. Pero, como bien se sabe, en Argentina todo es relativo y nada es absoluto.

Dentro de los planes peronistas de “renovación” a futuro, surge con fuerza un nombre: Sergio Tomás Massa. Sobre él, abundan los rumores. Se dice que podría ser quien gobierne el país en un eventual abandono del poder por parte del Presidente y Vicepresidenta de la Nación. A diferencia de cualquier otro aspirante a ser el próximo referente máximo del PJ, el actual Presidente de la Cámara de Diputados cuenta con armas poderosas. Por ejemplo, tiene un vínculo profundo con  América, el grupo de medios propiedad de Daniel Vila y José Luis Manzano. Al mismo tiempo, mantiene una estrecha amistad con el banquero Jorge Brito, dueño de Banco Macro y otras empresas. Es decir, posee fuerte respaldo mediático y económico. Casi nada.

Sin embargo, la gran debilidad de Massa es su inexistente credibilidad ante buena parte de la sociedad. Sobre todo, frente al 41 % que votó en contra del Frente de Todos, fuerza política que integró en 2019. Políticamente, el inicio de su carrera lo realizó desde las filas de la UCeDé, donde logró escalar a los primeros puestos de conducción. Luego, realizó su traspaso al Justicialismo. Entre diciembre de 1999  a enero de 2002, se desempeñó como Diputado de la provincia de Buenos Aires por la Primera Sección Electoral. Inmediatamente, fue nombrado director ejecutivo en ANSES, cargo que ocupó entre enero de 2002 a diciembre de 2007. Tiempo después, en julio de 2008, fue nombrado Jefe de Gabinete de Ministros durante la primera presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, sucediendo a Alberto Fernández. Desempeñó esa función hasta julio de 2009, momento en el que fue reemplazado por Aníbal Fernández.

Alejado de la gestión del Ejecutivo Nacional, fue Intendente de Tigre entre 2009 a 2013. A partir de allí, construyó su rol opositor al kirchnerismo. Prometió barrer con los “ñoquis” de la Campora y encarcelar a los corruptos. Esos argumentos sirvieron para consolidar su candidatura como Diputado de la Nación, banca que ocupó entre 2013 a 2017. En medio, fue candidato a Presidente compitiendo en los comicios de 2015, ubicándose como tercera opción de aquel tiempo. Cuando se desarrollaba dicho tiempo electoral, Massa era presentado como “el único capaz de vencer” a Daniel Scioli (candidato peronista) en un eventual ballotage. Curiosa afirmación, puesto que para llegar a un escenario de esas características debía contar con chances ciertas (que no las tenía) de ser la segunda opción más votada.

Cuando Mauricio Macri asumió la presidencia de la Nación en diciembre de 2015, Massa recibió su bendición al ser presentado como el futuro líder del peronismo. Fue invitado por el ex mandatario al viaje realizado a Davos, integrando la comitiva oficial. Allí, participó de diversos encuentros con otros líderes políticos del mundo, medios extranjeros y representantes de empresas internacionales. Es decir, Macri le abrió una excelente oportunidad para mostrarse al mundo como la posible renovación peronista. Así quedó reflejado en una nota escrita por el periodista Fabian Doman, publicada por Infobae. De allí, puede extraerse el siguiente párrafo, donde se recrea una reunión entre la comitiva Argentina y David Cameron, por entonces, Primer Ministro británico:

A modo de prólogo, el Premier británico sorprendió preguntándole a Macri cuanto duraba su periodo. El Presidente argentino, rápido de reflejos y lanzando indirectamente su reelección 2019, le explicó que 4 años o eventualmente 8 “aunque dependiendo de Sergio (Massa)”, ubicado a dos asientos. Cuando la ironía del presidente argentino era festejada por los presentes, Cameron siguió con el hilo original mostrando finalmente cual era la pregunta que le interesaba en verdad: Dígame – mirando a Massa – ¿el peronismo va a evolucionar o seguirá involucionando?. Massa, aprovechando el momento, le explicó en un minuto su derrotero en el peronismo: le contó que se habia tenido que ir del partido – léase PJ + FPV -, que habia fundado su propio espacio en virtud de la imposibilidad de convivir con el kirchnerismo y Cristina y que la oposición peronista iba en camino de evolucionar y desarrollarse en formas más institucionales y democráticas.*

Siendo opositor u oficialista, Sergio Massa demostró tener intacto el ADN peronista. De acuerdo a su falta de credibilidad social y a su incoherencia política, el hombre de Tigre emerge como un futuro líder natural del PJ. Cumple totalmente con las características que necesita el futuro cabecilla del partido del General. El gran interrogante con respecto a su futuro es saber si, a pesar de todas sus negativos antecedentes, la sociedad lo acompañará en las urnas para presidir al país en un futuro cercano. Teniendo en cuenta los resultados electorales de 2019, en donde el kirchnerismo volvió al poder gracias al apoyo popular, luego de haber destruido al país, cualquier cosa podría suceder con Massa.

A modo de conclusión, podrían señalarse dos cuestiones que no deberían pasar desapercibidas con respecto a la cita periodística expuesta. En primer lugar, destacar la nítida visión política de David Cameron (Británico) sobre lo que significa verdaderamente el peronismo (involución), algo que se contrapone notablemente con relación al entendimiento que posee buena parte de la sociedad argentina. En segundo lugar, debe exponerse que la falta de credibilidad y palabra  de Massa no es solo de existencia local, también se ha gestado en el plano internacional. Nada de lo expuesto por él en ese viaje a Davos se cumplió. Allí, Sergio protagonizó escenas de peronismo explícito.

* “La Historia secreta del viaje de Mauricio Macri y Sergio Massa a Davos”, Infobae, Argentina, por Fabian Doman, 24 de enero de 2016.

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